La contestación a la acusación en el proceso penal es una de las etapas más relevantes de la defensa penal, ya que constituye el primer momento en el que el acusado puede manifestarse formalmente contra la acusación presentada por el Ministerio Público.
La correcta comprensión de la importancia de la contestación a la acusación en el proceso penal permite evaluar riesgos, delimitar las tesis defensivas y garantizar el pleno ejercicio del derecho de defensa, en conformidad con el debido proceso legal.
Qué es la contestación a la acusación
En este momento, la defensa puede:
• Plantear cuestiones preliminares, tales como nulidades y excepciones;
• Solicitar el rechazo de la acusación o la absolución sumaria, cuando concurran los requisitos legales;
• Indicar las pruebas que pretende producir;
• Presentar la lista de testigos.
A diferencia del proceso civil, la contestación a la acusación no exige el agotamiento de todas las tesis defensivas. El acusado puede reservar argumentos estratégicos para los alegatos finales, respetando el principio de la amplia defensa.
Diferencia entre contestación a la acusación y defensa previa
El Código de Proceso Penal prevé rituales distintos según la naturaleza del delito y la condición del acusado, lo que impacta directamente en la estrategia de la defensa penal.
Procedimiento común
En el procedimiento común, el trámite sigue la siguiente lógica:
- El Ministerio Público presenta la acusación;
- El juez decide sobre su admisión;
- El acusado es citado para presentar la contestación a la acusación.
En este contexto, la contestación a la acusación constituye el primer ejercicio efectivo del contradictorio por parte de la defensa técnica.
Procedimiento especial para funcionarios públicos
En los delitos funcionales, se aplica el procedimiento especial previsto en el artículo 514 del Código de Proceso Penal. En este supuesto:
• Se presenta la acusación;
• El acusado es citado para presentar defensa previa;
• El juez analiza la admisibilidad de la acusación tras esta manifestación inicial;
• Solo posteriormente se habilita la presentación de la contestación a la acusación.
Este procedimiento refuerza el derecho de defensa y exige una actuación estratégica y cualificada del abogado penalista, especialmente en la identificación de vicios formales y materiales de la acusación.
Presentación extemporánea de la contestación a la acusación y lista de testigos
A diferencia de lo que ocurre en el proceso civil, la presentación extemporánea de la contestación a la acusación no produce automáticamente efectos perjudiciales para el acusado.
La jurisprudencia y la doctrina especializada reconocen que:
• No existe presunción de veracidad de los hechos narrados en la acusación;
• Por regla general, no se configura la preclusión absoluta de los derechos de defensa.
Asimismo, el Tribunal Superior de Justicia (STJ) ha establecido que no es admisible la escisión de la contestación a la acusación para desconsiderar únicamente la lista de testigos o las solicitudes probatorias cuando el escrito defensivo ha sido recibido y analizado por el órgano judicial.
⚠️ No obstante, merece especial atención el siguiente punto técnico:
Se reconoce la preclusión cuando:
• La defensa deja de solicitar la producción de pruebas;
• No se presenta la lista de testigos;
• Las solicitudes probatorias se formulan de manera genérica o imprecisa.
Este escenario refuerza la importancia de una actuación técnica cuidadosa desde el inicio del proceso penal, especialmente en la delimitación de la prueba defensiva.
Decisión de admisión de la acusación
Conforme al entendimiento pacífico de los Tribunales Superiores, la decisión que admite la acusación tiene naturaleza jurídica de resolución interlocutoria simple y no exige una motivación exhaustiva por parte del juez.
Sin embargo, dicha decisión debe contener una motivación mínima suficiente para:
• Permitir la comprensión de las razones de la admisión de la acusación;
• Analizar expresamente las nulidades, las causas de rechazo de la acusación y las solicitudes de absolución sumaria planteadas en la contestación a la acusación.
La falta de análisis de estas cuestiones puede dar lugar a una futura discusión sobre la vulneración del debido proceso legal y del principio de contradicción.
La importancia estratégica de la contestación a la acusación
La contestación a la acusación — así como la defensa previa, cuando corresponda — es fundamental para la definición de la estrategia defensiva en el proceso penal. En este momento, la defensa:
• Delimita las líneas maestras de la actuación técnica;
• Define qué testigos serán oídos;
• Identifica y plantea nulidades procesales;
Evalúa la necesidad de interponer excepciones, tales como:
o Incompetencia del órgano judicial;
o Recusación;
o Litispendencia;
o Falta de legitimación;
o Cosa juzgada.
Estas excepciones deben alegarse oportunamente, dentro del mismo plazo de la contestación a la acusación, conforme dispone el artículo 95 del Código de Proceso Penal.
Conclusión
La contestación a la acusación en el proceso penal es decisiva para la defensa penal y puede influir significativamente en el desarrollo de la acción penal. El análisis riguroso de la acusación, la adecuada formulación de solicitudes y la correcta indicación de pruebas son factores determinantes para la protección de los derechos del acusado.
Ante la complejidad técnica involucrada, la actuación de un profesional especializado es esencial para garantizar que la defensa se ejerza de manera estratégica, responsable y en estricta observancia de las garantías constitucionales y legales.




